miércoles, 22 de noviembre de 2017


Alfonso Gatto

Habitación a oscuras




Habitación a oscuras

Mis ojos dejan que me vaya
y me esperan, serenos, con la noche
en una pobre habitación de hotel.

Hoteles y ciudades y escaleras
siempre en sueño cruzados, al decir:
“aquí reposaré y al fin la paz
me será dada”. Nada queda
de esos años que un dulce y largo error,
la memoria de ser un extranjero
a todos, salvo al cielo que en los vidrios
aparecía en claridad de luna.

A una voz todavía
lejana me acompaño, y creo buena
la vida si me deja al fondo de los años
ese secreto corazón que late
siempre cercano y siempre solo.

Alfonso Gatto
(1909-1976)

[Versión de P. A.
Córdoba, 15-XI-17]

*

Stanza al buio

I miei occhi mi lasciano partire
e m’aspettano calmi con la sera
nella povera stanza d’un albergo.

Alberghi, città, scale, sempre in sogno
varcati al dir: “qui resterò e la pace
mi sarà data alfine”. Nulla resta
di quegli anni che un dolce e lungo errore,
una memoria d’essere straniero
a tutti fuor che al cielo apparso ai vetri
bianco di luna.

A una voce ancora
lontana m’accompagno e credo buona
la vita se mi lascia in fondo agli anni
con quel cuore segreto che mi batte
sempre vicino e sempre solo.

Alfonso Gatto
(1909-1976)


[De “Poesie d’amore”, 1941-1949] 

martes, 21 de noviembre de 2017


Alfonso Gatto

Al alba





Al alba

Cómo se abisma la mujer
y dice ven adentro más adentro
donde es profundo el mar…

Cómo es ardiente la mujer
y dice ven adentro más adentro
donde es caliente el pan…

Y decirle querríamos mar pan
a la mujer deshecha que en el alba
nos llevó hasta lo hondo de su pecho

y nos nutrió de sueño.

Alfonso Gatto

[Versión de P. A.
Córdoba, 12-XI-17]

*

All’alba

Come la donna affonda e dice vieni
dentro più dentro dov’è largo il mare...

Come la donna è calda e dice vieni
dentro più dentro dov’è caldo il pane...

E dirla noi vorremmo mare pane
la donna sfatta che ci prese all’alba
dentro il suo petto e ci nutrì di sonno.

Alfonso Gatto


[De “Poesie d’amore” (1941-1949)]

Diego Valeri

Si tu cuerpo abandonas





Si tu cuerpo abandonas

Si tu cuerpo abandonas, y entrecierras los ojos,
el buen hermano de la muerte viene,
que desata los nudos, abre los muros y conduce
por la infinita noche
tu alma sola.

Esa pequeña luz
de tu alma solitaria
ahora, en lo alto, vaga por la noche.

Tal vez aún sea la vida;
pero mezclada con la muerte:
con nuestros muertos largamente amados,
siempre amados y en la sombra perdidos.
Ondula alrededor, con blando oleaje
de terciopelo, el negro mar de olvido.

Diego Valeri

[Versión de P. A.
Córdoba, 16-XI-17]

*

Se il tuo corpo abbandoni

Se il tuo corpo abbandoni e chiudi gli occhi,
il buon fratello della morte viene,
che scioglie i nodi, i muri apre, e conduce
per l’infinita notte
la tua anima sola.

Quella piccola luce
dell’anima tua sola
ora è laggiù che vaga nella notte.

Forse è ancora la vita; ma confusa
con la morte: coi morti a lungo amati,
amati sempre e nell’ombra perduti.
Intorno ondeggia, con molli risacche
di velluto, l’oceano dell’oblio.

Diego Valeri

[De “Il flauto a due canne”,
Mondadori, Milán, 1958]

viernes, 17 de noviembre de 2017

Alfonso Gatto

Pensando en mi madre





Pensando en mi madre

Vendrás aquí, te tomaré al pasear
la mano, en dulce tregua, en un invierno
que no conoces; te diré: “Milán
se ilumina de noche, cuando adentro

sus casas velan resplandores tibios
donde se habla en voz baja...” Te sonríes
desde siempre, al favor, tímidamente,
de tener cerca este bullir de nidos.

Alfonso Gatto

[Versión de P. A.
Córdoba, 17-XI-17]

*

Pensando a mia madre

Verrai quassù, ti porterò per mano
per una dolce tregua, in un inverno
che non conosci, ti dirò: “Milano
s'illumina di sera, nell'interno

delle sue case ha il vigile tepore
dove si parla piano”. Tu sorridi
da sempre in questo timido favore
d'avere intorno il tremolìo dei nidi.

Alfonso Gatto

[De Giornale di due inverni
(1943-'44 ‒1964-'65),
Mondadori, Milán, 1972]   


Alfonso Gatto

Caffè d’ Europa





Caffè d’ Europa

Siempre en los propios pensamientos,
donde aprietan las manos el estorbo
de ser manos, se entreabren los obrajes
del silencio, la voz refleja el hielo
de la ciudad de nieve.
Y el ojo sube al ojo, el surtidor
de claridad irrumpe hasta la risa.

Sella el desdén de sí
la que canta en sus negras
voces que se le entregan, extenuada
de realidad, ya fea de tanto sonreír.

La noche sobre el trazo de los dedos
que repiten el borde de la copa
eternamente.

Alfonso Gatto

[Versión de P. A.
Córdoba, 16-XI-17]

*

Caffè d’ Europa

Sempre ai nostri pensieri,
ove le mani chiudono l’impaccio
d’essere mani, s’aprono i cantieri
del silenzio, la voce specchia il ghiaccio
della città nevosa.
E l’occhio sale all’occhio, la sorgente
della chiarezza rompe sino al riso.

Suggella la sciantosa
il dispetto di sé con le sue nere
voci che le si arrendono, sfinita
di verità, brutta da far buon viso.

La notte sul tratteggio delle dita
che ripetono l’orlo del bicchiere
eternamente.

Alfonso Gatto


[De Osteria flegrea (1954-1961)]

sábado, 11 de noviembre de 2017


Diego Valeri

Árbol


Piet Mondrian, El árbol azul



Árbol

Todo el cielo transcurre como un río,
arrastra grandes bloques, fuego y sombra.
Todo el mar rompe, ola otra ola,
espléndido, en los médanos huidizos.

El árbol, recluido en su contorno,
como uno en el umbral, oscuro mira,
sin pestañear de hoja, silencioso,
los espacios que agita la agonía del día.

Diego Valeri

[Versión de P. A.
Córdoba, 11-XI-17]

*

Albero

Tutto il cielo cammina come un fiume,
grandi blocchi traendo di fiamma e d’ombra.
Tutto il mare rompe, onda dietro onda,
splendido, alle fuggenti dune.

L’albero, chiuso nel puro contorno,
oscuro come uno che sta su la soglia,
muto guarda, senza battere foglia,
gli spazi agitati dal trapasso del giorno.

Diego Valeri

[De Terzo tempo,
Mondadori, Milán, 1950]

jueves, 9 de noviembre de 2017


Diego Valeri

Perdidas riberas


Claude Monet, Efectos otoñales en Argenteuil



Perdidas riberas

Fluye la vida en olas de estaciones,
ríe en la hora del regreso iluso,
resplandecen las formas, van confusos
pueblos en fiestas de color, canciones.

Miras, fuera de gozo y de dolor,
las figuras del tiempo, fugitivas,
recordando riberas ya perdidas.
¿Dónde fue aquella luz? ¿Dónde tu corazón?

Diego Valeri

[Versión de P. A.
Córdoba, 08-XI-17]

*

Perdute rive

Va la vita per onde di stagioni,
ride nel giro dei ritorni illusi,
splendono forme, passano confusi
paesi in festa di colori e suoni.

Tu guardi fuor di gioia e di dolore
le immagini del tempo fuggitive,
rammemorando le perdute rive...
Quella luce dov’è? Dov’è il tuo cuore?

Diego Valeri

[De Il flauto a due canne,
Mondadori, Milano, 1958]

miércoles, 8 de noviembre de 2017


Diego Valeri

En tenue luz






En tenue luz

En tenue luz la estación se despoja.
Red de delgadas nervaduras, velo
de oro diáfano, en vilo bajo el cielo:
otoño es lo que queda de una hoja.

Diego Valeri

[Versión de P. A.
Córdoba, 08-XI-17]

*

In tenue luce

In tenue luce l’autunno si spoglia.
Una rete di nervi esili e un velo
d’oro diafano, tesi sotto il cielo:
l’autunno è quel che resta d’una foglia.

Diego Valeri

(Piove di Sacco,1887 – Roma,1976)

[De Il flauto a due canne,
Mondadori, Milano, 1958]

lunes, 6 de noviembre de 2017


Sergio Solmi

A la bruma


Giorgio Morandi, Paesaggio



A la bruma

Al fin has regresado, bruma amiga.
A tus ráfagas grises yo me entrego
y vuelvo a hallarme como en una patria,
lejos del desastroso sol, de la
luz desnuda que odio. Cómo alivia
al ojo herido tu esfumado, mórbido
halo. Cómo persuades a los días
de la medida exacta, humana, de la forma
de la casa, y discreta ya anticipas
el estudioso invierno. Cómo sabes
infundir a la vida la pereza,
la cansada dulzura, el abandono
de ese instante querido antes del sueño.

1952

Sergio Solmi

[Versión de P. A.
Córdoba, 07-XI-17]

*

Alla bruma

Alfine sei tornata, amica bruma!
Alle tue bige folate m’arrendo
e mi ritrovo come in una patria,
lungi dal sole disastroso, dalla
nuda luce che odio. Come allevia
gli occhi feriti il tuo sfumato, morbido
alone. Come persuadi al giorno
l’umana, esatta misura, la forma
della casa, e discreta preannunci
lo studioso inverno. Come infondere
sai all’intera vita il molle indugio,
la stancata dolcezza, l’abbandono
del caro istante che precede il sonno.

1952

Sergio Solmi

[“Tre paesaggi milanesi”
del libro Dal balcone,
en Poesie, meditazioni e ricordi,
Adelphi, Milano, 1983]

jueves, 2 de noviembre de 2017


Eugenio Montale

La tempestad





La tempestad

           Les princes n'ont point d'yeux pour voir grand's merveilles,
           Leurs mains ne servent plus qu'à nous persécuter...
                 
             Agrippa d'Aubigné, A Dieu



La tempestad que sobre las espesas
hojas de la magnolia ya descarga
largos truenos de marzo y el granizo,

(el resonar de vidrios en tu nido
nocturno te sorprende, de aquel oro
que se ha apagado sobre la caoba,
sobre el tajo en el libro encuadernado,
arde aún en el cuenco de tus párpados
un granito de azúcar)

el rayo que confita
el follaje y los muros, los sorprende
en esa eternidad de instante ―mármol
maná y devastación― que en ti esculpida
llevas como condena y que te ata
a mí más que el amor, mi rara hermana

―y luego el rudo estrépito,
los sistros, el bramar de tamboriles
sobre la fosa fosca, el pisotear
del fandango, y en lo alto
gestos como de brazos que se hunden…

Como cuando te diste vuelta, libre
la frente de la nube de tu pelo,
me saludaste con la mano

―antes de entrar entre las sombras.


Eugenio Montale

[Versión de P. A.
Córdoba, 02-XI-17]


*


La bufera

         Les princes n'ont point d'yeux pour voir grand's merveilles,
         Leurs mains ne servent plus qu'à nous persécuter...
                      
            Agrippa d'Aubigné, A Dieu



La bufera che sgronda sulle foglie
dure della magnolia i lunghi tuoni
marzolini e la grandine,

(i suoni di cristallo nel tuo nido
notturno ti sorprendono, dell'oro
che s'è spento sui mogani, sul taglio
dei libri rilegati, brucia ancora
una grana di zucchero nel guscio
delle tue palpebre)

il lampo che candisce
alberi e muro e li sorprende in quella
eternità d'istante ― marmo manna
e distruzione ― ch'entro te scolpita
porti per tua condanna e che ti lega
più che l'amore a me, strana sorella, ―

e poi lo schianto rude, i sistri, il fremere
dei tamburelli sulla fossa fuia,
lo scalpicciare del fandango, e sopra
qualche gesto che annaspa...

                                               Come quando
ti rivolgesti e con la mano, sgombra
la fronte dalla nube dei capelli,

mi salutasti ― per entrar nel buio.


Eugenio Montale


[De La bufera e altro (1940-1954),
L’opera in versi, Einaudi, Torino, 1980]